¿Cómo si puedo fiarme de lo que me dices?

Porque siempre te doy dos números, por separado: cuánto creo que te va a gustar y cuánto de seguro estoy.

El primero es mi apuesta: cuánto se parece esa botella a lo que sueles disfrutar. El segundo dice cuánto sé de ti todavía, según los vinos que me has contado. En la app aparecen como afinidad y confianza, siempre juntos y siempre separados.

Una apuesta suena igual de convincente con pocos vinos que con muchos, y esa diferencia importa. Si los mezclara en un solo número te estaría escondiendo cuánto hay de corazonada.

Al principio y después

Con los primeros vinos ya me atrevo a apostar por una botella nueva, pero la confianza que acompaña a esa apuesta es baja, y te lo digo: aún te estoy conociendo. Con más vinos a la espalda, sube. La apuesta existe desde el primer día. Lo que crece con el tiempo es cuánto puedes apoyarte en ella.

Tu sommelier personal también madura

Cada vino que me cuentas hace que tu mAIsommelier gane categoría. Empieza como Mosto, avanza a Joven y Crianza, y sigue escalando hasta Reserva, Gran Reserva y Añada Histórica. No es un nivel de habilidad ni una nota: es una forma de ver cuánto hemos entrenado juntos.

Prefiero decirte que no lo

Podría sonar más seguro de lo que estoy. Cuando una apuesta se apoya en poco, te lo digo, en vez de vendértela como si fuera segura.

Puedes ver los dos números en una consulta real, sin cuenta, en /prueba.