¿Cómo puedes saber qué vino me va a gustar?
Como lo sabría un buen sumiller que cena contigo a menudo: cuantos más vinos te ha visto disfrutar, mejor acierta con el siguiente.
Aprendo de lo que me cuentas. Cada vino que apuntas y cómo te cayó (mal, normal o bien) afina lo que sé de ti. Cuando me preguntas por una botella nueva, respondo con lo que he aprendido de ti, y con nada más.
Cuantos más vinos, más acierto
Con pocos vinos ya puedo orientarte, y te aviso de que aún te estoy conociendo. Con más, mis apuestas ganan solidez. Me vuelvo tuyo con el uso: dos personas con historiales distintos reciben respuestas distintas para la misma botella, y las dos son correctas.
Ni puntos ni rankings
No miro notas de crítica ni puntuaciones de nadie. Lo único que decide si una botella encaja contigo es lo que tú me has ido diciendo.
Puedes verlo en marcha con una consulta real, sin cuenta, en /prueba.
